Siempre pedimos inversiones, y cuando llegan tenemos algo que decir, nuestros hermanos latinoamericanos son latinos pero no tan hermanos.
Dona Rosa de Soldati se queja de que inmigrantes toman un predio público y reclaman un lugar para construir una casa. Paolo Roca de Techint comenta que las inversiones Chinas.
Interesante coincidencia, ambos se quejan, uno fue incluso catalogado de xenófobo, el otro no, pero ambos hacen el mismo reclamo.
El proceso de extensión del mundo hace que los recursos y las personas ya no tengan los límites que en el pasado, es más fácil y barato, venir a trabajar o a invertir.
Estoy de acuerdo con la movilidad de los recursos y su posibilidad de radicación en un lugar, pero el mundo aún tiene divisiones físicas, que el hombre ideó, países u órdenes jurídicos, donde un estado rige,. Estos son límites ficticios, seguramente en unos años ya no existan, pues la tendencia es hacia su desaparición (tampoco el año que viene) y aparición de estados más pequeños, tal vez agrupados de alguna otra manera.
Pero en las circunstancias actuales esas fronteras existen y las relaciones entre esas áreas se llama política internacional. Cabría entonces tener presente que debemos pautar algunos comportamientos en este contexto. Lo normal es tener tratos recíprocos, como por ejemplo las personas que venga al país a vivir, lo pueden hacer dentro del mismo trato que reciben los ciudadanos del país donde quieren ir en su país y por lo general con algún limite en cuanto a que debe ser contratado previamente y nunca que ingrese sin trabajo. La idea es que esas regulaciones se cumplan recíprocamente, y que los países evolucionen en sus relaciones liberando a esas personas de esas condiciones, los ministros de relaciones en lugar de twittear planean agendas de integración donde se discuten y firman acuerdo este tema o en temas como el siguiente.
En este caso igual que el anterior con las inversiones. Debe existir un trato reciproco, claro que el Ing. Roca lo explico mejor que Da. Rosa, pero ambos pedían lo mismo, no la prohibición sino que se genere una política en este sentido. No vaya a ser que porque los chinos tienen dinero y le demos un trato preferencial mientras que ellos en su país no nos permiten hacer las mismas cosas.
Poco a poco debemos levantar todas estas restricciones y tendremos un mundo más abierto y más competitivo, más barato y con más trabajo.
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