Las cosas son así, quien iba a decir que le iban a publicar su trabajo en el Boletín trimestral de su colegio, pero asi fue. Mi hijo menor Erik, de 8 años por ese entonces, escribió (el año pasado) una poesia dedicada al edificio de la escuela que dejaban para mudarse a uno nuevo. Tipo reservado expuso muy detalladamente sus sentimientos, bien Erik!!!
¡¡Chau, Escuela del Norte!!!
Querida escuela:
estoy muy triste
porque me voy
y porque nunca más
te voy a ver.
Escuela
vos me enseñaste
a leer, a sumar, a pintar mejor
muchas cosas más.
Pero, Escuela
vos siempre estarás
en mi corazón y nunca más
te voy a olvidar.
Erik Distel
1 comentario:
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